El telón y el borde de la piscina tienen mucho en común. Hay que armarse de valor para traspasar la línea imaginaria que representan.
¿Y si esta vez no salgo? No quiero volver a pasar por todo.
Puedo intentar caminar despacito hacia atrás, para que ninguna sospeche que estoy huyendo, pero siempre me pillan y levantan el telón.
Me debo al show.
Comentarios
Publicar un comentario